miércoles, 9 de julio de 2014

[Reseña #21] Por trece razones, de Jay Asher


Por trece razones un conmovedor relato sobre la necesidad de la verdadera amistad.
Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra una misteriosos caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que él es una de las trece personas escogidas para escuchar su historia, en la que se detallan las trece razones por las cuales ha decidido poner fin a su vida.

Para empezar, tengo que aclarar que esta historia ya la había leído, pero no en su versión original, sino una adaptación a Larry Stylinson (B/Romance de One Direction, depende tu creencia). No fue hasta al menos seis meses después, en una búsqueda de nuevos PDF que encontré este libro. Me sorprendí de saber que lo que yo había leído antes era una adaptación, pero de todas maneras me propuse leer el relato original.

Se comienza a leer esta historia sabiendo que Hannah está muerta porque se suicidó. Lo que llama la atención (y cuidado, no estoy diciendo que el suicidio no merece ni llama la atención por sí mismo, porque lo hace, estoy hablando de la trama en sí) es saber por qué lo hizo. Qué pudo haber cruzado por su cabeza, cuántos problemas tuvo que tener acumulados para pensar en hacer semejante atrocidad contra sí misma, cuál fue el disparador final para que lo llevara a cabo. Y llama muchísimo más la atención que haya decidido contar su historia mediante cintas, casettes que irían pasando de persona en persona, para que cada uno pudiera escuchar sus razones y por qué ellos estaban involucrados.

Me gustó mucho cómo el autor fue llevando el tema, porque es delicado y se debe tener cuidado con lo que se dice sobre él. 
Pero no puedes escaparte de ti misma. No puedes decidir no verte más. No puedes decidir apagar el ruido de tu cabeza.
Al haber tantos personajes en una historia relativamente corta, y mucho más cuando uno de ellos está muerto, es bastante complicado llegar a conocerlos a todos más a fondo. Creo que debería haber habido más hincapié en eso, para hacerlos más completos. De todas formas, el autor se ayuda con los flashbacks, que se entiende cuándo comienzan y cuándo terminan sin necesidad de un cartel de neón que diga "HEY, ACÁ EMPIEZA EL FLASHBACK EH, TENELO EN CUENTA" y otro igual al final. No, todo lo contrario. Queda claro dónde comienza y termina el pasado y dónde comienza y termina el presente. Sin embargo, a veces se volvía un tanto tedioso que fuera y viniera tanto en el tiempo. Por ratos, quería que dejara de hacer flashbacks y centrarse en lo que pasaba ahora, en lo que el protagonista estaba escuchando de las cintas, que también dificultaba la tarea de conocer a los personajes. Era más que nada puramente audios de los casettes. No digo que esto está mal, porque era necesario, pero hizo que los personajes parecieran más vacíos. A mi parecer, al menos.
¿Te diste cuenta de las cicatrices que dejabas detrás? No, probablemente no. Porque la mayoría de ellas son invisibles para el ojo humano.
Y en cuanto al final, no me gustó. Lo entendí y lo interpreté a mi manera, claro, pero no me gustó. Creo que en este punto influyó el hecho de haber leído una adaptación. Dicha adaptación tenía un final diferente, que era el que esperaba leer en el original. Y eso no ocurrió. Me había gustado mucho más el final de la adaptación, por lo que no quedé muy conforme con este final.

En general, es una buena historia, pero no sé si la recomendaría a cualquiera que me cruce. Diría que sí, que lo leí y que me gustó (relativamente) pero no le diría a todo el mundo que si no lo leen se están perdiendo una parte importante de la vida y mundo de la literatura, porque no lo hacen.

Puntuación: 3/5


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