lunes, 15 de diciembre de 2014

[Reseña #52] The Scorpio Races, de Maggie Stiefvater

Ocurren al comienzo de cada mes de noviembre: Las carreras de Escorpio. Los jinetes intentan mantener las riendas de su caballo en el agua el tiempo suficiente para llegar a la línea de meta. Algunos jinetes viven. Otros mueren.
A los diecinueve años, Sean Kendrick es el primer campeón en regresar. Él es un joven de pocas palabras, y si tiene algún temor, los mantiene enterrados, donde nadie más puede verlos.
Puck Connolly es diferente. Ella nunca tuvo la intención de participar en Las carreras de Escorpio. Pero el destino no le ha dado muchas oportunidades. Así que entra en la competencia, y es la primera chica en hacerlo. Ella no está en absoluto preparada para lo que va a suceder.
NANANANANANA, lo que es este libro por el amor de Dios. ¿Vieron que yo dije alguna vez (creo) que mi autora favorita era Maggie Stiefvater? Bueno, ahora lo confirmo. Lo reconfirmo mil veces. Pero vayamos de a poco que quiero hablar de unas cuantas cosas.

La historia se centra en Puck, una chica que vive en la isla donde todos los años se llevan a cabo las Carreras de Escorpio, dónde corren los jinetes con caballos ¿de mar? No sé, capaill uisce (water horses), que comen carne, incluso humana. El objetivo es llegar hasta la meta evitando que el caballo vuelva al mar y te arrastre con él o que te mate un caballo ajeno. Los padres de Puck murieron en manos de capaill uisce, pero cuando por determinada situación se ve obligada a participar de las Carreras se decide a correr con su yegua de toda la vida, Dove, una yegua normal. No sólo eso, sino que es la primer mujer en correr, a lo que se niegan los jinetes. De esa manera conoce personalmente a Sean, un corredor que ganó cuatro veces la Carrera, que intenta evitar que corra, y cuando se da cuenta que no podrá detenerla, le da consejos. También se centra en él la novela. Los conflictos se desarrollan, se intentan solucionar, y el resto es historia (o libro).

The scorpio races, he has the beast of the sea and she has her own horse, challenge accepted
Sean y Corr; Puck y Dove
Compré este libro en KEL con la esperanza de que me gustara tanto como me había gustado la trilogía Los Lobos de Mercy Falls. Hace tiempo que tenía ganas de leer otro libro de ella, por curiosidad, para ver cómo se desarrollaba como autora en otro libro con una temática totalmente diferente. No me decepcionó. Lo que me hizo sentir en 400 y pico de hojas no me lo hizo sentir ningún otro autor/a. Libro sí, y me refiero a Temblor, Rastro y Siempre, pero considerando que es la misma autora es obvio el por qué de esos sentimientos, ¿no? Tiene una forma de escribir que te atrapa tanto que ya no te das cuenta que estás leyendo un libro, sino que estás en el mundo que ella te plantó, viviendo lo que viven los personajes, sintiendo lo que sienten y entendiéndolos de una manera que sólo ella logró producir en mí. Una vez que empezaba a leer, las palabras pasaban rápido y daban lugar a imágenes en mi cabeza como una película perfecta ininterrumpida. Claro, hubo un par de veces que me confundía en un par de descripciones porque leía o entendía mal la frase en inglés, pero nada que molestara mucho. Al fin y al cabo, a lo que menos le presto atención en un libro es a las descripciones. A ver, sí, pero no tanto. Unas cuantas veces tuve que sacarme los anteojos y rodar, rodar, rodar por la cama con el libro pegado a la cara, con una sonrisa más grande que una casa. Existe una posibilidad de que me haya reído de mí misma después de esa situación.

La historia tiene dos narradores: Sean y Puck, los dos protagonistas. Esto nos permite ver la mayoría de las situaciones desde los dos puntos de vista, con las consideraciones de cada personaje. No sólo eso, sino que además nos adentra más a sus sentimientos frente a los conflictos que deben afrontar. Me encantaron los dos personajes. Son personas reales, con problemas reales, sentimientos reales, todo sin dejar de ser lógico. Me identifiqué más con Finn, uno de los hermanos de Puck, pero eso ya es personal. Me encantaron todos los personajes en realidad. Sean, Puck, Finn, Gabe, Dory, George, etc. Odié a Mutt y a Benjamin Malvern, pero no por la conformación del personaje sino por su forma de ser y de tratar al resto. Eso pasa siempre con alguno, de cualquier manera. Hubo un par de muertes, no lo voy a negar, pero no me dolieron porque no sentí que llegara a terminar de conectar con esos personajes lo suficiente como para que me doliera.

La trama me encantó también. Es algo que no había leído nunca, que me llamó mucho la atención. Pareciera que Maggie me conoce. Lobos, caballos...lástima The Raven Boys que no me llama la atención para nada (actualización de mi yo del futuro: POR QUÉ DECIS ESAS COSAS AHORA AMAS THE RAVEN BOYS). Me pareció tan original que no quería parar de leer. De todas formas, irónicamente, tardé bastante en leerlo. Me costaba agarrarlo. Avanzaba bastante lento al principio, pero cuando lo leía no se me hacía denso, y a la vez tampoco podía leer mucho más de dos o tres capítulos, cuatro con suerte, noche de por medio. Me pasó lo mismo con The Secret Garden y con Sin Alas, y no me sé explicar por qué. ¿A alguien más le pasa?

Ya una vez que llegué a tres cuartos de libro fue cuando la tensión empezó a subir, subir, subir y no tenía idea de qué esperarme. Seguí leyendo hasta que lo terminé porque no daba más del suspenso, a ver qué pasaba al final. Y Dios, EL FINAL. EL. FINAL. Ya bastante había tenido con la narración de la carrera en sí, con los nervios que eso me había provocado. Y encima con cómo termina, mis emociones y feels no pudieron más y se me escaparon las lágrimas. Lo debo haber dicho mil veces, pero saben que yo no lloro con los libros. Con ninguno. No lloré con Bajo La Misma Estrella, no lloré con Leal, y en este momento no me acuerdo de ninguno más con el que todo el mundo haya llorado, pero se entiende. Sin embargo, lloré con este (y con El Chico de los CD's, pero ese es fanfic), no de tristeza sino de emoción. Leía, lloraba y sonreía, todo al mismo tiempo. No saben lo que es ese final. Lo tienen que leer. Te deja con un sentimiento increíble que no queres dejar de sentir.

November Cakes.. must make these again! From the Scorpio Races book.
November Cakes
Comentario random, al final del libro, además de agradecimientos, también hay un discurso que dio Maggie en una aceptación de un premio, una conversación que tuvo con el editor, no sé qué otra cosa más, y una receta para unos muffins (según lo que vi en su blog son así, tipo muffins, aunque se llaman November Cakes en el libro) que tengo muchas ganas de intentar. Ya les voy a contar el resultado.

En conclusión, es un libro ALTAMENTE recomendable, que amé, que volvería a leer mil veces. Es interesantísimo, original, entretenido, todo lo bueno. Además, se van a morir de feels con Puck y Sean. Les dejo una frase para que ya se mueran de amor:
"I will not be your weakness, Sean Kendrick".
Now he looks at me. He says, very softly. "It's late for that, Puck".
"No seré tu debilidad, Sean Kendrick".
Ahora me mira. Dice, suavemente. "Es tarde para eso, Puck".
CORAZONES POR DOQUIER.
Espero que lo lean y me cuenten sus opiniones, a ver si lo amaron tanto como yo.

Puntuación: 5/5

4 comentarios:

  1. Amè con cada partìcula de mis ser The Raven Boys , adoro bàsicamente cualquier cosa que escriba Maggie , sus personajes se vuelven entrañables y de alguna manera es capaz de reflejar emociones humanas reales, por decirlo de alguna maner no se anda con tapujos y si el personaje es un maldito cìnico lo mantiene al final.
    Adam Parrish por ejemplo, siente celos y envidia y le cuesta controlarlos, sin embargo es alguien temeroso de lo que pueda pasar si dicha actitud sale a la luz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Uf sí, totalmente de acuerdo con vos en todo lo que dijiste <3 lo mejor de Maggie son sus personajes, no sé cómo hace para lograrlos así. Que nos enseñe sus trucos jajaja besos!

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...